Leo Messi se corona en Catar y logra su mundial. A partir de hoy, hay pocas dudas: ya es el mejor de la historia.

Desde su debut profesional con el Barcelona en 2004, Messi ha tenido que pelear durante 18 años para lograr ese ansiado mundial que tantas veces se le había resistido cruelmente, como ocurrió en Brasil. Pero hoy, el mundo entero ya se rinde a los pies del que es, sin lugar a duda, el mejor futbolista de todos los tiempos. Hoy ya no es un ‘pecho frío’ y tampoco es un ‘futbolista indigno de la selección argentina’. Hoy, en el partido de su vida, y en la revancha del 2014, no ha defraudado a nadie y ha conseguido la última joya que le faltaba a su brillante y amplísima colección: la Copa del Mundo.

La realización del Mundial de Catar lo tenía claro, y es que no han podido representar mejor lo que es Messi: un semidios arropado por un dorado manto de rey, que con una mano levantaba esa bellísima copa de oro y con la otra sostenía el trofeo al mejor jugador del mundial.

Y es que casi cualquier aficionado al fútbol ha llorado hoy con lo que ha logrado Messi. Porque es imposible no llorar ante quien persigue con determinación su sueño. Porque es imposible no llorar ante la persona que enamoró a todos aquella tarde del 2004 y que seguirá enamorando allá por donde va hasta que la edad se lo permita.

Messi ha liderado a Argentina en un mundial que, aunque sufrido, ya es historia. Algunos rieron antes de tiempo cuando Argentina tropezó en su estreno ante Arabia Saudí. Son los mismos que ahora hablan de ‘mundial amañado’ o ‘mundial preparado para Argentina’. Son esos mismos que, cegados por el odio patológico hacia el 10 argentino – nacido de tantas veces que Messi se ha interpuesto en sus sueños –, son incapaces de reconocer la grandeza de un futbolista excepcional e irrepetible.

Ahora, a esos mismos, se les han terminado los argumentos. Porque Leo Messi se ha coronado hoy en Catar y logrado su mundial, y porque a partir de hoy, hay pocas dudas: Messi ya es el mejor de la historia.